El transporte secundario y terciario necesita aclarar una serie de puntos que difieren del transporte primario. Las fases de actuación son similares y pasamos a comentarlas a continuación:

3.1. Indicación del traslado.

Que se decida si un enfermo debe ser trasladado de un hospital a otro o dentro del mismo hospital para realizar un procedimiento diagnóstico o terapéutico siempre es una decisión complicada y no exenta de cierto riesgo y responsabilidad.

Para evitar errores deberá haber un protocolo en cada centro hospitalario donde aparezcan las indicaciones de traslado según la patología con la que nos encontremos.

La decisión final del traslado es competencia del médico encargado de ese paciente, por tanto, si el paciente está ingresado en el servicio de urgencias, será el médico de urgencias el responsable. Para tomar esa decisión se deberá tener en cuenta:

  • Las características del paciente.
  • La evaluación y estabilización del paciente en el área correspondiente (UCI, reanimación, en planta…).
  • El contacto con el centro que recibirá al paciente.
  • Contar con el consentimiento informado del paciente o de sus familiares en los casos donde el paciente no esté en plenas facultades para firmarlo.
  • Los medios materiales y humanos de los que disponemos para realizar el transporte.

Si el médico responsable del paciente presenta dudas en la realización del transporte, esta decisión será tomada por el responsable del servicio donde está ingresado el paciente.

3.2. Estabilización del paciente.

Es la fase anterior al traslado y de gran importancia para un transporte seguro y eficaz del paciente. Esta fase será responsabilidad del médico que está atendiendo al enfermo.

Los pasos que daremos para estabilizar a un paciente son:

  • Evaluación inicial del paciente.
  • Reanimación inicial hasta conseguir las funciones vitales estables.
  • Realizar un diagnóstico con las pruebas que se necesiten y tras valorar signos y síntomas con mayor detalle.
  • Inicio del plan terapéutico inicial.

3.3. Procedimiento de traslado.

La forma de realización del traslado estará protocolarizada para evitar en lo máximo los errores. Dentro de esta fase realizaremos una serie de tareas:

  • Ponernos en contacto con el centro receptor del paciente para consensuar el tiempo de llegada, la situación del paciente, los medios que serán necesarios al llegar…
  • Elegir el medio de transporte.
  • Valorar las actividades que se realizarán durante el transporte, donde incluimos por ejemplo, la necesidad de sedar al paciente, de intubarlo, de monitorizarlo…
  • Una vez estabilizado al paciente y ya colocado en el medio de transporte, se prestará especial atención a las constantes vitales del enfermo y se evitará en lo posible la realización de técnicas terapéuticas o diagnósticas para evitar complicaciones durante el traslado.

Durante este período, se registrarán todas las incidencias que se puedan presentar.

Una vez llegados al centro de destino se continuará con la vigilancia del paciente pero ya será responsabilidad del centro receptor. Es necesario que el médico del centro sanitario receptor firme en la hoja de información clínica.

El médico del centro emisor deberá entregar una hoja con la información clínica, incidencias y complicaciones del paciente que ha sido trasladado.

3.4. Regreso al lugar del destino.

El transporte ya ha finalizado y lo que queda pendiente es revisar el material que se ha empleado del vehículo de transporte y proceder a su reposición. Sería más efectivo que se dicho material se recogiera del centro sanitario receptor para poder estar operativo el medio de transporte.

También se revisará los niveles de baterías del aparataje, niveles de gases medicinales, carburante y por último, la limpieza del vehículo.

Conviene recordar, que una vez finalizado el traslado se deberá informar a la mayor brevedad al centro coordinador para que procese esta operación y nos vuelva a poner en situación de operatividad para otro nuevo servicio.