Los centros sanitarios, y en especial los grandes hospitales son lugares considerados de pública concurrencia que acogen en su interior establecimiento, dependencias e instalaciones en los que, por sus características y la concentración de productos inflamables y otros materiales, existe un riesgo de incendio y explosión considerable.

En los centros sanitarios el riesgo de incendio puede ser originado por causas eléctricas, ( cortocircuitos o sobrecarga de instalaciones o equipos eléctricos por una mala instalación o falta de mantenimiento) o por causas térmicas, (por existencia de
fuentes de calor donde hay productos inflamables).

Por otro lado, el riesgo de explosión puede darse en los laboratorios, quirófanos, salas de calderas, salas de almacenamiento de botellas de hidrógeno u oxígeno, locales de
instalaciones frigoríficas que utilicen refrigerantes inflamables, etc.

También está presente en zonas donde se utilizan equipos como autoclaves o compresores de sistemas de esterilización, en casos excepcionales se pueden producir pequeñas explosiones en zonas donde se utilizan gases reactivos como el óxido de etileno (en contacto con ácidos, bases, amoníaco, aminas, alcoholes, etc) o el
paracético.

En el caso de incendio, los daños que pueden producirse van en función del tipo de fuego producido y pueden ocasionar asfixia, intoxicación por la generación de humo, lesiones múltiples, quemaduras, etc. llegando incluso a producir la muerte por
quemaduras graves o asfixia de las personas afectadas.

En el caso de la explosión, los daños que pueden darse son accidentes graves e incluso mortales como quemaduras, traumatismos por caídas, proyección de materiales o aplastamiento por derrumbes.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Evita la instalación eléctrica. Si observamos deficiencias no toques la instalación eléctrica, desconecte el aparato en cuestión e informa de la situación al responsable
de mantenimiento.

Los productos inflamables deben almacenarse dentro de armarios específicos, en zonas señalizadas y destinadas para ello.

Mantén el orden y limpieza general en los lugares de trabajo. Evita la acumulación de material combustible cerca de posibles focos de calor. Los residuos de productos inflamables acumulados en determinados recipientes o zonas de riesgo deben limpiarse (salas de calderas, incineradores, etc.).

Debe estar garantizada la existencia y correcto estado de revisión y mantenimiento de los extintores y otros medios de extinción (Bocas de Incendio Equipadas, Columnas Hidrantes Exteriores, sistemas de detección y extinción automática, etc.) del centro hospitalario.

Ten localizados los extintores, bocas de incendio y demás medios de protección. Estos deberán estar libres de obstáculos en todo momento. En caso de incendio nunca utilices los ascensores ni montacargas.

Las instalaciones, equipos y aparatos eléctricos deberán cumplir las exigencias marcadas por el Reglamento Electrónico de Baja Tensión.

Si existe una instalación centralizada para gases medicinales, los tanques y zonas de almacenamiento serán adecuados al tipo de gas y se encontrarán en lugares separados del edificio del hospital. Además deberá realizarse un mantenimiento adecuado de estas instalaciones y de los componentes de las mismas.

Los elementos de instalaciones frigoríficas (compresores, bombas volumétricas, recipientes a presión, etc.) deberán disponer de medios de protección adecuados según marca la ley (válvulas de seguridad, discos de rotura, etc.). Si fuera necesario,
la sala de máquinas de la instalación dispondrá de un sistema de ventilación forzada dotada de una línea de alimentación independiente del resto de la instalación.

Las botellas de gases inflamables como hidrógeno, oxígeno, etc. se transportarán y almacenarán de pié siguiendo las especificaciones de la etiqueta del producto.

Utilizar sólo aparatos y equipos a presión seguros que dispongan de marcado CE, siguiendo los procedimientos de trabajo del fabricante.

Comprueba el estado de uso de todos los elementos de seguridad de las instalaciones y equipos de trabajo antes de utilizarlos. Debe realizarse un mantenimiento preventivo de los autoclaves, compresores, etc. Si detectas alguna deficiencia o anomalía informa a la persona responsable.

Respeta los procedimientos normalizados de trabajo y de medidas de seguridad contra
explosiones.